Escrito por coder el 21 de octubre de 2011 en Opinión | Hits: 1217
Recuerdo que hace unos pocos años solía comentar que había tres cosas que esperaba poder vivir, aunque fuera de abuelo, pero que cada vez tenía menos claro que pudiera ser así.
La primera de ellas era poder saludar al cometa Halley. La otra vez, en 1986, con 4 años de edad y estando el cometa al otro lado del Sol, como comprenderán, no me enteré de nada. Es algo que siempre, desde pequeño, he marcado como un hito a muy largo plazo. La próxima vez pasará por aquí en 2061 o 2062, y yo tendré más de 80 años. Seguramente tampoco pueda verlo, pero a este paso no creo que sea ni por salud ni por proximidad, sino porque estaré echando horas en la oficina. Como todos, claro. Un sueño de niño, como digo, que no sé si podré cumplir. Espero que sí, y que sea con Irene a mi lado, evidentemente. De momento, 0/3.
La segunda cosa era poder ver a España ganar un Mundial de fútbol. Sí, ya lo sé, algo trivial, más aún en días como hoy en los que realmente el deporte pasa a un tercer o cuarto plano. Pero aún siendo una frivolidad, qué quieren que les diga, también necesitamos una dosis de chorradas. El caso es que cuando Luís Aragonés se hizo cargo de la Selección en 2004, recuperé la confianza. Pensé que con él sí que íbamos a poder, pero en Alemania 2006 nos pegamos el batacazo en octavos y contra Francia. Me sentó fatal y dije que ya no me creía nada de 'La Roja'. Sin embargo, después vivimos la época más espectacular de nuestro fútbol nacional, no solo ganando sino haciéndolo como nadie. A partir del 0-0 con Italia en cuartos de la Euro2008 recuperé la ilusión. ¡1/3!
Con el final ETA, la tercera cosa que siempre he querido ver, me pasó algo parecido. Tras el secuestro y ejecución de Miguel Ángel Blanco (y la patética utilización política -como con el 11M-) en el 97, la tregua fracasada del 98, la tregua traicionera del 2006 y el posterior atentado en la T4 (sin mencionar todos los que se quedaron por el camino), yo, un escéptico, perdí la Fé. Je. Pero sí, la perdí. Porque uno cree que en este país las cosas pueden mejorar mucho. Que tenemos un margen enorme para avanzar, pero que nos cuesta una barbaridad hacerlo, y que los pasos que se dan son más dignos de un bebé que empieza a gatear con obstáculos de por medio que de un país avanzado y democrático. En un Estado en el que no se ponen de acuerdo ni las propias víctimas del terrorismo, y en el que algunos utilizan el terrorismo para lucrarse generando miedo y odio, pensar en que la Izquierda Abertzale pudiera desmarcarse de la violencia era casi utópico. Pero ocurrió el pasado martes. Porque dos días atrás, Rufi Etxeberría llevaba corbata. Ya saben, como Gerry Adams cuando se firmó la paz en Irlanda. El martes, como digo, la IA hacía suyos los famosos 5 puntos de la mal llamada 'Conferencia de Paz', y solo 48 horas más tarde, como si de Nick Nolte y Eddie Murphy se tratara, ETA recogía, a su manera por supuesto, el testigo que le habían lanzado. ¡2/3 y subiendo!
La banda estaba ya moribunda, por mucho que el inefable Mayor Oreja dijera esta misma semana que 'ETA va ganando', y en parte se ha disfrazado esta inevitable defunción como un alejamiento de la violencia. Vale, de acuerdo, lo que ustedes quieran, pero ayer, no sé bien por qué, a la hora de comer tuitée la frase "me da que ETA anuncia en un rato que lo deja.". Cuando miré el periódico a las 7pm y pude leer que ETA colgaba -que no entregaba- las armas, me sentí bien. Me sentí feliz, joder. Y mucho.
¿Que es solo el principio? De acuerdo, pero es que aquí parecía que nunca iba a arrancar el coche. Y ya puestos, les voy a confesar algo: Zapatero me ha parecido un nefasto Presidente, pero en esto, me alegro por él.
« Fallece Dennis Ritchie (1941-2011)
Timi hace tiempo que no mea fuera de tiesto »