Escrito por coder el 30 de octubre de 2008 en Opinión | Hits: 1287
Noche del 31 al 1 de octubre. ¿Amanecer del día de todos los santos? No, Halloween. Las cosas han cambiado hasta tal punto que ahora la gente jamás piensa en la primera opción, o al menos no de entrada. Siempre (y me incluyo) acabamos diciendo 'ah, sí, la semana que viene es Halloween'. Al menos no hemos llegado al 'truco o trato', pero poco queda. ¿O sí hemos llegado? El año pasado mis padres ya le abrieron la puerta a unos niños que venían con ese cuento.
El otro día un colega me inquiría de la siguiente forma vía email: "Tu supongo que irás... Por cierto, ¿vas a caer tan bajo como para disfrazarte o vas a hacer honor a tu apariencia de persona con un mínimo de sentido común?". Lo bueno es que yo ya tenía pensado ir... y disfrazado. También es verdad que a día de hoy todavía no sé ni de qué, pero que entraré por la puerta vestido de algo, aunque sea de informático asesinado, de eso no hay duda.
Y me viene al pelo para comentar lo que quería comentarles. Porque a raíz del email de mi colega, giré el cuello, miré por la ventana y pensé, "cojones, coder, si tú mismo podrías haber escrito ese email no hace tanto tiempo, ¿qué ha cambiado para que tengas otra opinión?" Para empezar ha cambiado que, como buen paleto consumidor de cine yanki, yo pensaba que era originaria de allí la fiesta de Halloween, y entonces, sacando la vena criticadora, me oponía enérgicamente. Al saber que es un invento irlandés, empecé a tragarlo más.
Después vino el recordar de donde vengo. O de dónde soy, que diría Pelegrí Pelegrí. En cualquier caso, vengo de un colegio de izquierdosos-no-religiosos, y eso, quieras o no, a los que de alguna forma nos gustó todo aquello, acabas interiorizándolo. Y si lo había hecho en tantos aspectos de mi vida, ¿por qué había abandonado años después la idea de los disfraces y las gansadas? ¿En qué momento había pasado a convertirme en un tío soso-serio del copón?
Y sobre todo, ¿quién era yo para juzgar moralmente desde un atril y mirar por encima del hombro de forma despectiva a los que se disfrazaban? Nadie, por supuesto. Podemos quejarnos de ZP, de Rajoy o de la Iglesia. Podemos ir en contra del fascismo, el sexismo, el capital y toda autoridad, que dirían los Sin Dios, pero lo que es intolerable por (nuestra) mi parte es criticar a la gente por encontrar un motivo para estar un rato de cachondeo. Eso no, porque no hace daño a nadie y encima hace circular algo de dinero en esta sacrosanta máquina del crédito, que dirían en Repoman. Por que al final, como ya les dije, seguimos aquí abajo.
¿Qué piensan ustedes? ¿Están conmigo o contra mí? Ya saben que no hay término medio xDD
« Esto sí que es fuerte
Quotes de Repo Man »