Escrito por coder el 31 de octubre de 2004
He estado un mes entero sin cambiar el Personaje semanal pero no ha sido por falta de ideas (tengo una buena lista de espera) sino porque me he dedicado a programar y mejorar la parte del blog que no se ve: la de administración.
Y ahora que ya está más o menos en condiciones toca hablar de un grande: Ralph Macchio.
Empecemos por el principio.
Ralph Macchio (que ya tiene más de 40 años) empezó haciendo anuncios de TV siendo un niño (como montones de futuros actores -elijah wood me viene a la mente ahora mismo) y ya empezó a destacar. Se notaba que tenía grandes dotes para la interpretación como luego se demostró con creces en una de las más mierdosas pero grandes sitcoms de la historia de las sitcoms mierdosas: Con 8 Basta.
Después llegaron los 80 y el talento natural del joven Ralph fue explotado en una de las más grandes películas de artes marciales de todos los tiempos: Karate Kid (1984). A las órdenes de George Avildsen (director de Rocky) Ralph se puso en la piel de Daniel LaRusso, un chico rebelde pero con gran corazón a quien su familia obligaba a mudarse a California debido al nuevo empleo de su madre, donde finalmente aprende el gran arte del Karate (el cual por cierto yo practiqué hasta cinturón marrón). Como todo chico de su edad se vio envuelto en varias peleas y se granjeó ciertas enemistades. Daniel LaRusso tuvo que ganarse la confianza de su maestro el Sr. Kesuke Miyagi aka Noriyuki Pat Morita (del que hablaremos próximamente) para que este le enseñara el buen camino del karate y cómo gracias a esta ancestral arte marcial uno podía encontrarse en calma consigo mismo, derrotar al enemigo en caso de ser atacado y quedarse con la chica, en este caso Elizabeth Shue, esa gran olvidada durante los 90 y finalmente recuperada tras El Hombre sin Sombra (1999 si no recuerdo mal).
Tras un éxito comercial como Karate Kid ocurrió lo que todo actor trata de evitar pero no siempre consigue: el estancamiento total.
Karate Kid II fue estrenada un par de años después de la primera parte y contaba más de lo mismo pero en Okinawa: el Sr. Miyagi volvía a su tierra para ver morir a su padre y de paso acabar con su antiguo enemigo, el cual por supuesto tenía un alumno que a su vez se convertía en enemigo de Daniel.
Entre Karate Kid II y Karate Kid III el pobre Ralph sólo participó en una película con el típico argumento padre-hijo relación tormentosa. Lo único que salvaba a la película era que el papel de padre lo hacía John Lithgow (El Informe Pelícano, la serie aquella de extraterrestres que hacían en A3TV en los 90, etc).
Y llegó la ruina como actor del todavía joven Ralph: Karate Kid III (1989). La misma historia que le catalpultó a la fama la sepultó en tu tercera y última parte (me niego a creer que que el Nuevo Karate Kid fuera rodada, esa peli no existió jamás). En Karate Kid III todo estaba ultra forzado. Desde los nuevos "katas" (eso ni eran katas ni eran nada) que Miyagi enseñaba a su alumno hasta la escena de los bonsais donde les rompen la cuerda, el argumento estaba ya mega quemado y empezaba a oler a mierda. ¿Quién cojones se cree que después de 5 años junto a Miyagi el amigo LaRusso va a caer en trucos tan bajos como que le presionen para que participe en un torneo a vida o muerte (recordad la escena final, es brutal) en el que por supuesto acaba imponiéndose? Es que no hay ni una sóla escena que se salve (me viene a la mente esa mítica frase del Miyagi: -tu clesel fuelte como laises bonsai DanielSan).
Y de ahí a la nada, ya nadie llamaba a Ralph para sus películas y se quedó como 'ah si, el chico de Karate Kid'. Ha de ser muy duro vivir con más de 40 años seguir siendo el chico de Karate Kid, una peli que hiciste hace 20. La ecatombe mundial, hundirse en la mierda de los telefilms pudiendo haber llegado a la cima y mantenerse allí, pero no, al pobre Ralph le pasó como a David Hasselhoff, ahora está jodido haciendo telefilms de sobremesa.
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