Escrito por coder el 29 de junio de 2006 en Opinión | Hits: 517
Se cumplió mi teoría. La que les dije a r0sk y a Dani o a mi padre y a mi
hermana. Y se cumplió exactamente como yo dije.
"Ya veréis, este año primeros de grupo y sin sufrir hasta el último partido para conseguir la clasificación. Después, en octavos nos lo creeremos y nos tocará contra Francia que habrá empezado mal y será segunda en su grupo. Los gabachos nos mandarán a casa."
Y no es algo de lo que me sienta orgulloso xD, pues es una putada que nos vayamos en octavos. Y es una putada más que nada porque toca esperar otros cuatro años para intentar nuevamente ser uno de los cuatro mejores equipos del mundo.
Sin embargo, aún habiendo profetizado esto, el día del partido alguien
consiguió sacarme un resultado a favor de nuestros chicos: dije 3-2 y me quedé tan pancho xD.
Repaso mentalmente las mejores posiciones que hemos obtenido en un mundial, y en mi memoria sólo alcanzo a recordar el séptimo puesto logrado en USA94, pues en Francia98 nos volvimos en la fase previa y en 2002 nuevamente en cuartos de final. Y lo mismo si hablamos de la Eurocopa: en Inglaterra 96 nos fuimos después de los penaltis contra los anfitriones, tras 120 minutos de empate a 0. En el 2000 la mala suerte hizo que Raúl mandar un penalti medio metro fuera, y en 2004 no fuimos capaces de hacer mucho.
Nada más marcó Zidane el 1-3 apagué la tv, la radio y el ordenador. Me fui de bastante mal humor a la cama y me puse a leer. Al cabo de un rato decidí poner La Sexta para echar un poco de leña al fuego. Estaba Patxi Alonso hablando objetivamente sobre la jugada del segundo gol francés: esa en la que Henry fingió una falta con Puyol y que acabó en un balón que Xabi Alonso peinó hacia atrás y Sergio Ramos sin querer obstaculizó una posible parada de Casillas.
Es verdad, fue mala suerte. Igual que el codazo no visto contra Italia en el 94 (árbitro malo), o el penalti fallado por Nadal en 1996 (mala suerte).-
Exactamente igual que el gol fantasma de Michel en México86 (mal árbitro) contra Brasil o como el ya comentado fallo de Raúl en 2000 (mala suerte). O por qué no mencionar también la mala suerte de Torres contra
Portugal en 2004 cuando se desmarcó genial y su chut acabó en el palo. O los goles anulados ante Corea en 2002 (mal árbitro), tras un partido muy bien jugado tácticamente por la España de Camacho y un Joaquín alucinante que acabó fallando un penalti (mala suerte).
Mala suerte, malos árbitros, y nosotros a casa antes de semifinales.
Queda demasiado lejos el gol de Zarra en Brasil 50. Y queda tan lejos que ni mis padres habían nacido. También se hace viejo el recuerdo del gol de
Marcelino al comunismo en el Bernabeu en 1964 contra la mítica araña Yashin.
No importa la competición (Eurocopa o Mundial), ni importa el seleccionador. Tampoco los 23 convocados ni el masajista. Ni los utilleros, ni la camiseta, ni la canción escogida para el público. Menos aún el continente u horario al que se juegue. Y no importa porque el resultado es el mismo.
Y lo que más me molesta de haber perdido con Francia el martes pasado no fue que esa generación está casi acabada. Ni lo maleducado que es Domenech, ni lo mal que me cae el chuleta engreido Henry. Ni tampoco que mi delantero francés favorito no jugara (Trezeguet), o que no se atreviera con Coupet en puerta. Ni siquiera haber perdido el partido en el minuto 41, cuando nos empataron. Ni el gol de Zidane en plan recochineo póstumo. No. Lo que más me molesta es que perdimos justamente ante un combinado que hizo un partido táctico tan magistral que hay que quitarse el sombrero. Nos plantaron un 4-5-1 que se hizo tan angustioso en el centro del campo que ahogó toda conexión que fuera jugada trenzada con los de arriba. Y cómo presionaban a nuestros endebles e inseguros centrales... tela marinera. Fue un partido de centro del campo, en el que nuestros laterales subieron más de la cuenta y en el que, sobretodo, no tiramos a puerta en todo el partido. Y así no se puede ganar. Intentábamos bajar la pelota todo el rato al suelo y jugarla a través de Cesc y de los Xavis, pero no nos dejaban. La apuesta de Joaquín fue buena y salió más o menos bien, pero no hizo el daño previsto.
Esta vez no fue mala suerte, ni tampoco fue cosa de un mal árbitro. Faltas como esa hay varias en todos los partidos, la diferencia es que cuando nos toca en contra nos las comemos.
Pero la competición sigue, y de momento ningún favorito *real* ha mordido el polvo. Brasil sigue a medio gas y contando por victorias sus partidos. Argentina las pasó canutas pero se clasificó. Alemania va hacia arriba, y tanto Italia como Inglaterra tienen encefalograma plano, pero a diferencia de nosotros, se clasifican. Año tras año, siempre están ahí. Pocas veces fallan.
No es la mala suerte. Ni los malos árbitros. Somos nosotros, que no sabemos competir o que nos negamos a comprender que nuestro fútbol no da para ganar títulos.
Yo seguiré viendo el Mundial. Ahora voy con Italia, que igual me hace ganar 100 pavos en betandwin xD
Respecto a nosotros, volveré a creermelo, aunque esté visto que querer no es poder.
Ánimo, que sólo quedan dos años para la Euro 2008.
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